De vender hotdog a la tarima: la dura rutina de Sech antes de la fama

En una entrevista que ofreció desde Nueva York, Sech volvió al pasado para recordar que el triunfo requiere de trabajo, sacrificios y perseverancia. Redes Sociales/@sechmusic
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  • 22/01/2026 18:00

Trabajo duro, madrugadas y sueños que nunca se rindieron son parte de su éxito musical

En medio de la fama y el éxito que vive tras su regreso a las tarimas con el álbum ‘Tranki Todo Pasa’ y su más reciente producción ‘Esa Noche Terminó de Día’, Sech regresó al pasado para recordar cuando vendía hotdogs, chicha y trabajaba en construcción, y cómo la perseverancia, constancia y disciplina se convirtieron en sus mejores aliadas para alcanzar el éxito que hoy lo mantiene en un sitial importante dentro del género urbano nacional e internacional.

El artista panameño, cuyo nombre real es Carlos Isaías Morales, hizo estas revelaciones en una entrevista ofrecida desde Nueva York a la reportera panameña Jazlyn Guerra, donde confesó que su vida antes de la fama estaba marcada por jornadas largas y sueños que no se apagaban.

“Yo trabajaba en construcción y después vendía hotdogs y chicha con un amigo para poder salir adelante”, recordó.

Pero su rutina no terminaba ahí, pues a veces, según contó, se quedaba hasta las 3 o 4 de la mañana haciendo beats o componiendo canciones, y a las seis de la mañana tenía que pararse para ir al trabajo.

“Eso es disciplina de salida”, afirmó, destacando que ese sacrificio fue clave para formar su mentalidad de trabajo.

Sech explicó que esa misma disciplina lo acompaña hoy en su carrera. “Eso me ayudó muchísimo, porque ahora a veces no duermes, tienes entrevistas, viajes, shows, y tienes que seguir metiéndole todos los días”, dijo, asegurando que nada en la música es fácil ni inmediato.

El cantante también recordó las advertencias de su madre, quien le insistía en estudiar y tener un plan alterno. “Ella me decía: ‘¿Y si la música no funciona, qué vas a hacer?’ Cuando crecí entendí que ella tenía razón”, confesó, reconociendo que la estabilidad no siempre está garantizada en el mundo artístico.

En la entrevista también habló de su cambio físico y de salud, revelando que el sobrepeso le afectaba su energía, su ánimo y su rendimiento en tarima. “Me dolía la rodilla, la espalda. El doctor me dijo que bajara de peso y ahí comenzó todo”, expresó, señalando que hoy se siente mejor que nunca.

Sech dejó un mensaje directo a los jóvenes que sueñan con triunfar: “No se quiten. Tú no sabes si mañana es el día que la vas a romper. Si trabajas, pasa. Fe y trabajo”.