[Cuento] El barquito perdido

  • 18/01/2026 00:00

Este cuento enseña la importancia de cuidar el medio ambiente. También resalta el valor de la responsabilidad y el trabajo en comunidad.

Era verano y hacía mucho calor; la temperatura ambiente estaba tan alta que parecía que Luis se encontraba dentro de una olla hirviendo. No había brisa, todo estaba estático. Tenía la sensación de estarse quemando, que, hasta Fred, su pequeño perro, yacía en el suelo, intranquilo, con la lengua afuera, jadeando y con mal humor.

El chico y su perro tenían una conexión especial, porque crecieron juntos en aquella casa con patio amplio, ubicada cerca de una quebrada que rodeaba a toda la vecindad.

Con la libertad del verano, Luisito vio la oportunidad para ir a la quebrada. Así que buscó dentro del baúl de juguetes y salió corriendo con unos barquitos hacia el río.

Cuando llegó a la quebrada, no podía creer lo que veían sus ojos. Aquel riachuelo no era ni la sombra de lo que se imaginaba. Había una gran cantidad de basura que olvidó su juego con los barquitos. Encontró envases de leche, jugos, latas, plástico, electrodomésticos, llantas y otros artículos que no supo identificar. El agua estaba turbia. Las bolsas de basura inundaban el lugar. Suspiró y se dispuso a recoger sus juguetes cuando se dio cuenta de que uno de sus barcos favoritos se había perdido entre tanta basura. Se puso triste, regresó a casa y le contó a su mamá sobre lo ocurrido.

Madre e hijo reunieron a los vecinos y, junto a las autoridades, recogieron la basura que contaminaba la quebrada; además, hicieron carteles y fueron a las escuelas para enseñarles a otros niños sobre la importancia de la buena disposición de los desechos y el reciclaje. No fue fácil, pero tenía el apoyo de mucha gente que comprendió que, con pequeñas acciones, podían cuidar nuestro planeta y, aunque Luisito no logró encontrar su juguete favorito, pudo contribuir con una causa mayor.