Astrid Paola repite como reina y encabeza la Feria Afroantillana 2026

Astrid Paola Peña Mejía, reina de la Feria Afroantillana 2026 y estudiante universitaria, combina juventud, liderazgo y orgullo cultural. José Abel Herrera/El Siglo
José Abel Herrera/El Siglo
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  • 11/02/2026 15:15

La edición 44 se celebrará en Atlapa este sábado 14 y domingo 15 de febrero

Cada febrero, cuando el país se sacude entre comparsas y espuma, existe otro latido que se mantiene firme: la Gran Feria Afroantillana. No es solo una actividad, es un reencuentro con la memoria colectiva, un espacio donde la historia se canta, se cocina y se viste.

Este año, en su edición número 44, la feria vuelve a celebrarse en el Centro de Convenciones Atlapa.

La jornada cultural se realizará este sábado 14 y domingo 15 de febrero, de 12:00 del mediodía a 8:00 de la noche, con una donación de $6 para adultos y $3 para niños de 6 a 11 años, a beneficio del Museo Afroantillano de Panamá.

Es una opción distinta que prepara desde 1980 la Sociedad de Amigos del Museo Afroantillano de Panamá (Samap) para quienes prefieren cultura, identidad y familia en lugar del bullicio del Carnaval.

Al frente de esta edición estará nuevamente Astrid Paola Peña Mejía, quien repite como reina, un hecho poco común que refleja su compromiso con la herencia afrodescendiente. “La feria realmente es un espacio donde se encuentran las generaciones”, afirma la soberana, quien reside en el corregimiento de Pedregal.

Durante 44 años, esta feria ha sido punto de encuentro para familias que regresan, para jóvenes que descubren sus raíces y para mayores que transmiten saberes. “Lo más importante realmente de la feria es promover la cultura y poder pasarla de generación en generación”, sostiene Astrid, mientras describe el valor de cada gesto, receta y baile.

La feria no es un museo inmóvil, es una experiencia viva. Hay música, danza, artesanía, pasarelas, comida tradicional y espacios para niños. Pero, sobre todo, hay historias. “He aprendido de mi cultura, de dónde vengo y qué hicieron mis antepasados para que hoy yo pueda decir orgullosamente que soy afrodescendiente”, comparte la reina.

Para Astrid, repetir la corona es también una oportunidad para seguir educando desde el ejemplo. “Lo importante es preguntar. Si se pregunta, se responde y hay menos desinformación”, reflexiona, al destacar que la curiosidad es una forma de resistencia y de afirmación cultural.

Cada febrero, cuando el país se sacude entre comparsas y espuma, existe otro latido que se mantiene firme: la Gran Feria Afroantillana. No es solo una actividad, es un reencuentro con la memoria colectiva, un espacio donde la historia se canta, se cocina y se viste.

Este año, en su edición número 44, la feria vuelve a celebrarse en el Centro de Convenciones Atlapa. La jornada cultural se realizará este sábado 14 y domingo 15 de febrero, de 12:00 del mediodía a 8:00 de la noche, con una donación de $6 para adultos y $3 para niños de 6 a 11 años, a beneficio del Museo Afroantillano de Panamá.

Es una opción distinta que prepara desde 1980 la Sociedad de Amigos del Museo Afroantillano de Panamá (Samap) para quienes prefieren cultura, identidad y familia en lugar del bullicio del Carnaval.

Al frente de esta edición estará nuevamente Astrid Paola Peña Mejía, quien repite como reina, un hecho poco común que refleja su compromiso con la herencia afrodescendiente.

“La feria realmente es un espacio donde se encuentran las generaciones”, afirma la soberana, quien reside en el corregimiento de Pedregal.

Durante 44 años, esta feria ha sido punto de encuentro para familias que regresan, para jóvenes que descubren sus raíces y para mayores que transmiten saberes.

“Lo más importante realmente de la feria es promover la cultura y poder pasarla de generación en generación”, sostiene Astrid, mientras describe el valor de cada gesto, receta y baile.

La feria no es un museo inmóvil, es una experiencia viva. Hay música, danza, artesanía, pasarelas, comida tradicional y espacios para niños.

Pero, sobre todo, hay historias. “He aprendido de mi cultura, de dónde vengo y qué hicieron mis antepasados para que hoy yo pueda decir orgullosamente que soy afrodescendiente”, comparte la reina.

Para Astrid, repetir la corona es también una oportunidad para seguir educando desde el ejemplo. “Lo importante es preguntar. Si se pregunta, se responde y hay menos desinformación”, reflexiona, al destacar que la curiosidad es una forma de resistencia y de afirmación cultural.

Veronica D. Forte
Vicep. de Samaap
El objetivo principal de la Gran Feria Afroantillana es que la cultura y la herencia no se pierdan.