Aprender a leer jugando: la innovadora propuesta que llegó a la Feria del Libro

Los docentes y pedagogos Martin Wennig y Dayana Pitty presentan ‘Yoyaleo’ en la Feria Internacional del Libro.
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  • 27/08/2026 12:00

Los docentes Martin Wennig y Dayana Pitty presentan ‘Yoyaleo’, una metodología que combina cuentos, personajes, juegos y tecnología

La lectura también puede aprenderse jugando, contando historias y dejando volar la imaginación. Esa es la apuesta de los docentes y pedagogos Martin Wennig y Dayana Pitty, quienes llegaron a la Feria Internacional del Libro de Panamá 2026 para presentar oficialmente ‘Yoyaleo’, una metodología que busca cambiar la manera tradicional de acercar a los niños a las letras.

El proyecto nació durante la pandemia, cuando ambos educadores comenzaron a cuestionar algunos métodos tradicionales de enseñanza.

Nos hemos juntado durante la pandemia para elaborar, para crear un método eficiente y sostenible para aprender a leer”, explicó Wennig durante su presentación en el stand de El Siglo y La Estrella de Panamá.

Uno de los principales cambios está en la forma de introducir las letras. En lugar de comenzar únicamente con las vocales, la metodología parte de cuatro letras: A, M, O y R, que forman la palabra “amor”. “Aprender a leer con amor”, resumió Wennig, quien explicó que cada letra está representada por un personaje con características, valores y una historia propia.

Dayana Pitty explicó que los niños conocen estas letras a través de cuentos, juegos y personajes, buscando que desarrollen una relación positiva con la lectura desde temprana edad.Nosotros empezamos inculcándole a los niños desde los cuatro años aprender A, M, O, R, pero a través de una historia, a través de cuentos, a través de juegos y a través de personajes”, señaló.

La propuesta también incorpora tecnología mediante una plataforma digital ambientada en Amoravia, el universo donde viven los personajes.

Allí los niños pueden encontrar más de 100 videos de los protagonistas y más de 140 juegos didácticos digitales. Además, cuenta con ‘Yoyatrack’, una herramienta que permite dar seguimiento al progreso del niño de manera lúdica, sin calificaciones ni presión.

La metodología está dirigida principalmente a niños desde los tres años, aunque los educadores explican que desde edades más tempranas pueden acercarse al universo de los personajes mediante cuentos e historias.

Aquí no iniciamos escribiendo, sino reconociendo su reconocimiento visual a través de cuentos, a través de historias”, explicó Pitty.

Uno de los resultados que más entusiasma a los creadores se encuentra en su plan piloto, desarrollado durante cuatro meses con nueve niños de segundo grado de una escuela rural ubicada en la provincia de Chiriquí.

Los estudiantes fueron seleccionados porque presentaban dificultades para leer y, en algunos casos, tenían poco acompañamiento en casa.

Según Pitty, “hemos logrado que esos niños que no tienen la ayuda en casa han logrado la meta en menos de cuatro meses”.

El avance, de acuerdo con la evaluación de los docentes, ronda el 90%. Pero la meta va más allá de enseñar a reconocer palabras. Wennig destacó que buscan fortalecer la comprensión lectora, la retención, el amor por la lectura y, especialmente, el pensamiento crítico.

La idea es leer la respuesta y saber criticarla, analizarla y volver a preguntar”, dijo al referirse a la necesidad de preparar a los niños para convivir responsablemente con la inteligencia artificial.

Para los creadores de ‘Yoyaleo’, la presencia de un docente sigue siendo fundamental. Por eso, durante la Feria del Libro buscan alianzas con colegios e instituciones educativas que permitan llevar el proyecto a más estudiantes.

No queremos dejarlo al niño en las manos de la aplicación”, enfatizó Wennig, defendiendo un modelo en el que la tecnología sea una herramienta y no un sustituto del acompañamiento educativo.

Además de la plataforma, el proyecto cuenta con libros de cuentos que incorporan códigos QR, permitiendo que las historias también puedan explorarse digitalmente. Los contenidos incluyen elementos de Panamá, como el Casco Antiguo, Boquete, artesanías, tradiciones gastronómicas y otros escenarios que buscan conectar el aprendizaje con el entorno cultural del niño.