¡Triste! Muere Ismael Laguna, leyenda del boxeo panameño
- 08/09/2026 15:27
El hombre que hizo rugir a Panamá e inspiró a Roberto Durán.
El boxeo panameño está de luto. Ismael ‘El Tigre de Colón’ Laguna, una de las más grandes figuras en la historia del pugilismo nacional, falleció hoy a los 83 años, dejando un legado imborrable dentro y fuera del cuadrilátero.
Laguna fue mucho más que un campeón mundial. Fue un ídolo de generaciones, un peleador de clase y una de las figuras que ayudaron a colocar a Panamá en el mapa del boxeo internacional.
Debutó como profesional en 1960, iniciando su carrera con una victoria frente al también panameño Antonio Morgan. Desde entonces comenzó a construir una trayectoria que lo llevaría hasta la cima del mundo.
En su carrera profesional disputó 75 combates, con un impresionante récord de 65 victorias, incluyendo 37 por nocaut y 18 por decisión. Sufrió 9 derrotas, todas por decisión, sin haber sido noqueado jamás.
Campeón mundial
El gran momento de Laguna llegó en 1965, cuando conquistó el campeonato mundial de peso ligero, convirtiéndose en uno de los máximos referentes del boxeo panameño.
En 1967 perdió la corona ante el puertorriqueño Carlos Ortiz, pero lejos de rendirse, regresó a la cima en 1970, cuando derrotó a Mando Ramos para recuperar nuevamente el título mundial.
Sin embargo, su segunda etapa como campeón terminó ante el escocés Ken Buchanan. Después de aquella pelea, decidió poner punto final a su carrera profesional en 1971.
El ídolo de Durán
La grandeza de Laguna también quedó marcada por una historia que trasciende sus propios logros.
Antes de convertirse en ‘Manos de Piedra' y conquistar el mundo, Roberto Durán admiraba a Laguna desde niño. El colonense fue el gran ídolo de infancia del legendario campeón panameño.
Durán encontró en Laguna una inspiración y un referente para soñar con convertirse algún día en campeón mundial.
En 1999 fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo Mundial y en 2001 ingresó al Salón Internacional de la Fama del Boxeo en Canastota, Nueva York.
Hoy, con su partida, Panamá pierde a uno de sus grandes ídolos deportivos.
Se va “El Tigre de Colón”, pero queda para siempre su historia, sus puños y el legado de un campeón que abrió el camino para otras grandes figuras del boxeo panameño.