¿Cómo avanza la recuperación del estadio símbolo de Herrera?

El terreno de juego recibe trabajos de nivelación de arena y arcilla como parte de la rehabilitación integral. Cedida / Pandeportes
Trabajadores avanzan en las adecuaciones y acabados del Estadio Rico Cedeño en Chitré. Cedida / Pandeportes
Las graderías y palcos del emblemático estadio herrerano registran cerca del 90% de avance. Cedida / Pandeportes
  • 25/05/2026 14:06

El Rico Cedeño entra en una nueva etapa de transformación con más personal en obra y progresos visibles en su infraestructura

El Estadio Rico Cedeño, considerado el corazón del béisbol herrerano y símbolo deportivo de Azuero, comienza nuevamente a mostrar señales concretas de transformación tras la reactivación oficial de sus obras de rehabilitación.

Pandeportes informó este lunes 25 de mayo que los trabajos avanzan progresivamente en distintas áreas de la infraestructura, devolviendo poco a poco la esperanza a la fanaticada herrerana que por años ha esperado la culminación de este emblemático proyecto.

Actualmente, la empresa encargada de la obra mantiene labores de adecuación y acabados en diferentes sectores del estadio, incluyendo graderías, palcos, estructuras posteriores del jardín izquierdo y el terreno de juego.

El director provincial de Pandeportes en Herrera, Juan Eduardo Batista, destacó durante un recorrido por la instalación que ya se perciben avances importantes tanto en la parte estructural como en el campo.

“Ya se puede ver y sentir la emoción de que pronto tendremos un estadio digno para los herreranos. Estamos trabajando en la nivelación de la arena y la arcilla, avanzando de una manera rápida, y eso nos pone muy contentos como Pandeportes y como pueblo herrerano”, expresó Batista.

Según detalló, el área de graderías y palcos presenta aproximadamente un 90% de avance y solo restan trabajos de acabado y pintura para completar esa fase.

“Las graderías de la parte de atrás, en el jardín izquierdo, también están avanzando en obra gris y luego pasarán a acabados. Además, todos los días aumenta el personal dentro del proyecto, lo que demuestra el compromiso de culminar esta obra muy pronto”, añadió.

A estos avances se suman las declaraciones ofrecidas la semana pasada por el director general de Pandeportes, Miguel Ordóñez, quien aseguró que la rehabilitación mantiene un ritmo favorable y dentro de los tiempos proyectados.

“El Rico Cedeño está avanzando fantásticamente bien, eso va viento en popa, como decimos”, expresó Ordóñez.

Según explicó el funcionario, la meta es que el estadio esté completamente listo para finales de diciembre de este año y pueda ser inaugurado oficialmente durante el Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil 2027.

La rehabilitación del estadio forma parte de una nueva etapa impulsada tras el refrendo aprobado por la Contraloría General de la República, mecanismo que permitió destrabar administrativa y jurídicamente el proyecto luego de años de paralización.

El contrato supera los B/.10.4 millones y establece un periodo de ejecución de 12 meses a partir de su refrendo. La empresa RODSA quedó encargada de culminar la obra, mientras que Pandeportes mantiene la supervisión y seguimiento técnico del proyecto.

Durante los últimos meses, las autoridades han realizado inspecciones periódicas para verificar el avance físico, administrativo y financiero de la obra. El pasado 22 de mayo, el contralor general Anel Flores realizó un recorrido técnico junto a responsables del proyecto para constatar el desarrollo de los trabajos.

La rehabilitación del Rico Cedeño busca devolverle a Herrera un estadio moderno y funcional, con capacidad para más de 5 mil aficionados, nuevas graderías, palcos, áreas administrativas, vestidores, sistemas eléctricos, luminarias y accesos adecuados.

Más allá de la infraestructura, el proyecto representa la recuperación de uno de los recintos deportivos más emblemáticos del país y un símbolo histórico del béisbol nacional.

El estadio lleva el nombre del legendario pelotero herrerano Juan Miguel “Rico” Cedeño, quien falleció en 1949 tras recibir un pelotazo durante un partido oficial. Desde entonces, el coloso chitreano se convirtió en referencia obligada del béisbol panameño y hogar de la tradicional “berraquera” herrerana.

Con los trabajos nuevamente en marcha, la expectativa crece entre fanáticos, atletas y residentes de la región, quienes esperan volver a ver encendidas las luces del estadio y escuchar nuevamente el rugir de la afición en las gradas.