¿Mito o manjar? La realidad sobre los mariscos y la pasión
- 12/01/2026 00:00
Desde tiempos de la antigua Grecia, los mariscos —y especialmente las ostras— han sido coronados como los reyes de la seducción en la mesa. La leyenda dice que Casanova consumía 50 ostras al día para mantener su vigor. Pero, ¿qué hay de cierto en esto? ¿Es un interruptor biológico o simplemente una excelente estrategia de marketing gastronómico?
La fama de los mariscos no es del todo gratuita. La ciencia ha identificado componentes específicos que explican por qué se les asocia con la libido: Las ostras son la fuente natural más rica en zinc. Este mineral es esencial para la producción de testosterona y la formación de esperma de calidad. Una deficiencia de zinc puede, de hecho, reducir el deseo sexual.
Estudios han hallado que ciertos moluscos contienen aminoácidos (como el ácido D-aspártico) que pueden aumentar los niveles de hormonas sexuales en animales de laboratorio. Los ácidos grasos Omega-3 presentes en muchos mariscos mejoran la circulación sanguínea. Como se dice popularmente: “lo que es bueno para el corazón, es bueno para el rendimiento sexual”.