Gustar de una vecina es jugar con el fuego

  • 05/01/2026 00:00
Me cansé de aconsejar a mi sobrina para que se cuidara y no quedara embarazada tan joven y ahora me sale que está preñada. Me siento triste y traicionado. Paysita: ¿Qué debo hacer?

Es completamente comprensible que te sientas así. Cuando inviertes tiempo, amor y energía en guiar a alguien que quieres, y esa persona toma un camino que intentaste evitarle, la sensación de traición y cansancio emocional es real. Sientes que tus palabras “cayeron en saco roto. No te sientas culpable por estar enojado o decepcionado. Tienes derecho a sentir que tu esfuerzo no fue valorado. Sientes que ella rompió un “acuerdo implícito” de autocuidado. Solo recuerda que tú diste los consejos, pero ella es la dueña de sus actos y de su vida.

Me gusta mi vecina, pero tengo miedo que su marido se dé cuenta. ¿Qué hago, Paysita?

Entiendo tus sentimientos, mi amigo, entiendo que sientas esa mezcla de atracción y nerviosismo y la pura adrenalina. Sin embargo, debo abrirte los ojos y decirte que estás jugando con fuego y te puedes quemar en cualquier momento. Cuando hay terceras personas involucradas (en este caso, un esposo), el riesgo no es solo emocional, sino que puede afectar la paz de tu entorno y la vida de los demás. Así que si no quieres un dolor de cabeza que no se quita ni con Alkazelzer, es mejor que no te ilusiones con ella y mira para otro lado, por más que te guste esa mujer. Es mejor dormir tranquilo, que el día de mañana su esposo de mande a ver la cara de San Pedro. Oye mi consejo.