La joven que convirtió a una compañera en su víctima

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  • 04/10/2026 00:00

La acusada sobrevivió a dos inyecciones letales. La brutalidad del crimen llevó a los fiscales a pedir la pena de muerte.

La noche del 12 de enero de 1995, Colleen Slemmer, de 19 años, salió del centro Job Corps de Knoxville, Tennessee. No volvería con vida.

La joven fue conducida hasta una zona apartada del campus agrícola de la Universidad de Tennessee. Allí fue atacada y asesinada. Christa Gail Pike, una compañera de 18 años, terminó acusada del crimen junto con su novio, Tadaryl Shipp, de 17 años, y Shadolla Peterson.

Pero desde los primeros días de la investigación apareció un elemento que hizo especialmente perturbador el caso: una compañera aseguró que Pike había hablado del asesinato antes de que ocurriera.

El 24 de enero de 1995, el Knoxville News-Sentinel publicó el testimonio de Kimberly Iloilo, otra estudiante del Job Corps.

Iloilo declaró que el día anterior al asesinato Pike le había dicho que pensaba matar a Slemmer.

También declaró que Pike había mencionado la participación de otras personas y que, después del crimen, llegó a presumir de lo ocurrido.

Para los investigadores, aquello era importante porque apuntaba a una posible planificación previa.

De acuerdo con las informaciones publicadas en aquella época, Pike, Shipp y Peterson llevaron a Slemmer hasta una zona remota del campus agrícola de la Universidad.

Los investigadores sostenían que la joven había sido atraída hasta allí con la promesa de fumar marihuana.

Una publicación del News-Sentinel de mayo de 1995 describió las acusaciones de la Fiscalía: Slemmer habría sido obligada a quitarse parte de la ropa, atacada con un objeto cortante y golpeada con trozos de asfalto hasta morir.

El cuerpo fue encontrado la mañana del 13 de enero. Los investigadores también sostuvieron que Pike y Shipp habían utilizado una pequeña hacha o cuchilla para marcar un pentagrama en el pecho de Slemmer mientras todavía estaba viva.

El caso adquirió una dimensión más inquietante: Los investigadores hablaban de posibles elementos relacionados con el satanismo. Shipp había declarado a la Policía que había adorado al diablo durante varios años.

Las hipótesis

La hipótesis de los investigadores apuntaba a una relación sentimental.

Pike era novia de Shipp y, según las autoridades, sospechaba que Slemmer quería tener relaciones sexuales con él.

Esa habría sido la razón por la que Pike habría convertido a la joven de 19 años en objetivo.

La Fiscalía sostuvo posteriormente que Pike había encabezado el ataque, pero las declaraciones de los otros acusados no coincidían completamente.

Peterson dijo a los investigadores que había presenciado el ataque pero que no había participado. Shipp, en cambio, la señaló como participante en la agresión.

Aquellas contradicciones formarían parte posteriormente de la batalla judicial.

El 23 de mayo de 1995, aproximadamente cuatro meses después del asesinato, los fiscales notificaron formalmente que buscarían la pena de muerte para Pike.

El fiscal general del condado, Randy Nichols, citó entre las razones la extrema brutalidad del ataque.

La diferencia entre los tres acusados también era significativa.

Los fiscales no solicitarían la pena capital para Peterson.

Y la ley impedía solicitarla contra Shipp porque tenía 17 años cuando ocurrió el asesinato.

Pike, en cambio, tenía 19 años cuando los fiscales presentaron formalmente la solicitud de pena de muerte.

El juicio

El juicio llegó al tribunal en marzo de 1996. Las declaraciones de los testigos y las evidencias presentadas por la Fiscalía reconstruyeron una noche de violencia extrema.

Un agente de la Policía de la Universidad de Tennessee que llegó al lugar describió durante el juicio el estado en que encontró el cuerpo.

La cabeza de Slemmer había sufrido múltiples golpes y las lesiones eran tan graves que el agente dijo que tuvo dificultades para identificar algunos de sus rasgos.

La Fiscalía también presentó evidencia que, según su versión, demostraba que Pike había tomado un fragmento del cráneo de Slemmer después del asesinato como recuerdo.

Pike lloró durante parte de aquella audiencia.

Su defensa intentó cuestionar que el Estado pudiera demostrar todos los elementos necesarios para una condena por asesinato premeditado.

Pero el jurado terminó declarando a Pike culpable de asesinato en primer grado. También fue condenada por conspiración para cometer asesinato.

La pena por el asesinato fue la muerte.

La condena

Christa ingresó entonces al corredor de la muerte de Tennessee.Tenía apenas 20 años.

Durante las décadas siguientes, su caso continuó recorriendo los tribunales mediante apelaciones y recursos.

Los tribunales terminaron manteniendo la condena y la pena capital.

La documentación judicial posterior recoge que Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer y a 25 años consecutivos por conspiración para cometer asesinato.

La historia que comenzó aquella noche de enero de 1995 terminó convirtiéndose en uno de los casos más conocidos de una mujer condenada a muerte en Tennessee.

Y todo comenzó con una frase que una compañera aseguró haber escuchado el día anterior:

“Voy a matar a Colleen”.