‘Fue todo muy rápido’, relatan los sobrevivientes del naufragio
- 19/05/2026 00:00
tragedia se dio la madrugada del sábado en Puerto Caimito
“Fue todo muy rápido”, con esas palabras describen los sobrevivientes los dramáticos momentos que vivieron durante el naufragio de la embarcación camaronera Anchovetas II, ocurrido la madrugada del sábado en el distrito de La Chorrera,
Entre lágrimas y aún afectados por lo ocurrido, los tripulantes relataron cómo lucharon por mantenerse con vida mientras la embarcación se hundía en cuestión de minutos en alta mar.
Carlos Hernández, quien se desempeña como chalanero de la nave, contó que su responsabilidad era encargarse del bote salvavidas, acción que resultó clave para rescatar a varios de sus compañeros, incluyendo al tripulante que posteriormente falleció en el hospital.
Hernández contó que gran parte de la tripulación se encontraba descansando al momento del accidente, cuando de repente escucharon un fuerte estruendo.
“Yo estaba dormido cuando el maquinista me dijo que el barco se estaba hundiendo. Corrí a soltar el bote salvavidas y recogí a todos los compañeros, incluso al que murió ahogado. Yo siempre decía: ‘mi compañero está adentro y está vivo’, porque escuchaba que alguien golpeaba el metal dentro del barco”, relató.
El sobreviviente aseguró que todos los tripulantes contaban con chalecos salvavidas y equipos de seguridad.
Incluso dijo que entregó uno de sus chalecos a un compañero que estaba en estado crítico.
“El agua se metió en un abrir y cerrar de ojos. Si yo no hubiera tenido un cuchillo y una linterna, nos hubiésemos muerto todos”, expresó.
Otro de los sobrevivientes, Pastor García, marino de cubierta, relató que apenas escuchó el estruendo salió a ver qué ocurría, pero la situación ya era desesperante.
“Vi al capitán y le grité: ‘hey, polla’, pero un remolino lo hundió y desde ese momento no lo hemos vuelto a ver. Después vi a los otros compañeros en el bote y ellos me salvaron”, manifestó.
Mientras tanto, el maquinista Luis Vargas, quien permaneció atrapado por varias horas dentro de la embarcación hundida, calificó su rescate como “un milagro”.
“Lo primero que pensé fue no desesperarme. Todo fue muy rápido. Lo que me mantenía con vida era que estaba encima de un motor”, relató Vargas.
Explicó que, mientras permanecía atrapado, comenzó a golpear las estructuras metálicas para llamar la atención de los rescatistas.
“Primero me llegó un pedazo de madera y con eso golpeaba el metal para que me escucharan. Luego salió a flote un galón metálico y seguí haciendo ruido. En un momento escuché motores y me quedé en silencio para asegurarme de que no eran alucinaciones. Después hice más bulla y desde afuera me respondieron”, recordó.
Luis detalló que el rescate fue complicado debido a los obstáculos dentro de la nave hundida.
“Fue una odisea salir, porque el tanque de oxígeno que me colocaron los rescatistas se enredó con algo. Había muchos obstáculos, pero nadé rápido y logré salir”, dijo emocionado.
Las autoridades mantienen las labores de búsqueda del capitán de la embarcación, Gaspar Ponce, quien continúa desaparecido tras el naufragio ocurrido frente a las costas de Puerto Caimito.