Estudiante de enfermería culpable de violación, pero asesino de Tamara sigue libre

Hoy, para los moradores de Barú, la justicia continúa incompleta mientras no se esclarezca el femicidio Elmer Quintero/El Siglo
Tamara Betzaida Carpintero /Cortesía
  • 31/01/2026 00:00

Familiares de la menor asesinada tienen 4 años esperando una respuesta

Tras casi cuatro años de espera y múltiples giros judiciales, el Tribunal de Juicio Oral de la provincia de Chiriquí declaró culpable a un estudiante de enfermería de 32 años por el delito de violación en perjuicio de una menor de edad, vinculada a un caso que aún mantiene en vilo a la comunidad de Barú: el femicidio de Tamara Betzaida Carpintero, ocurrido en marzo de 2022, que sigue sin responsables.

El fallo fue emitido por los jueces Ariel Álvarez (presidente), Basilio Guerra (relator) y Mitzila Cáceres (tercer juez), luego de tres días de juicio oral en los que se evacuaron 26 pruebas entre testimonios, peritajes, documentos y evidencias materiales.

La lectura de sentencia fue programada para el próximo 9 de febrero de 2026, a las 3:00 p.m., en la sala 9 del Sistema Penal Acusatorio (SPA).

Durante el proceso, el Ministerio Público, representado por los fiscales Aris Pitty y Erick Bonilla, solicitó la pena máxima de 18 años de prisión, mientras que la defensa pública, a cargo de Marjorie Vernaza, pidió una condena de cinco años. En el acto también participó la defensora de víctimas, Nuedín Nieto.

Hecho

La condena se relaciona con un hecho ocurrido el 14 de marzo de 2022, en el corregimiento de Baco, distrito de Barú, cuando Tamara, una menor de edad embarazada, fue hallada sin vida dentro de su residencia, con una herida en el abdomen y señales de violencia. El crimen estremeció a la provincia y generó indignación a nivel nacional.

Pese a la reciente condena por violación, el caso del femicidio continúa sin resolverse. Ninguna persona ha sido sentenciada por la muerte de la joven, y las dudas sobre quién la asesinó y quién era el padre del bebé que esperaba, siguen sin respuesta.

En 2024, el acusado fue sometido a un juicio con jurado de conciencia que lo declaró no culpable por femicidio y culpable por violación. Una fuente ligada a la investigación reveló que el tetéfono celular delató al acusado, pues en el se encontraron evidencias del abuso sexual.

Sin embargo, esa decisión fue apelada por la defensa y posteriormente el Tribunal Superior de Apelaciones ordenó repetir el proceso, al considerar que el jurado no tenía competencia para juzgar el delito sexual.

Además, durante aquel juicio se reveló un dato que incrementó el temor en la comunidad: la menor habría sido víctima de abuso por parte de otras dos personas, un menor y un miembro del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront).

“En la calle hay un asesino y varios violadores sueltos”, denunció en su momento Elvis Sánchez, tío del principal implicado. “Aquí no se ha investigado como se debe. Queremos saber quién mató a Tamara y quién es el padre de su hijo”, expresó.

Según las investigaciones, el día del crimen, Jorge Sánchez habría acudido a buscar a la menor para llevarla a una cita médica, pues se había hecho responsable del embarazo. Al encontrar la vivienda cerrada, se asomó por una ventana y observó el cuerpo de la joven en el suelo, por lo que alertó a su madre y vecinos.

Tamara fue hallada estrangulada y con una herida de arma blanca en el vientre, que le fue causada postmorten una escena que dejó marcada a la comunidad de La Esperanza y sectores aledaños.

Tras casi cuatro años de espera y múltiples giros judiciales, el Tribunal de Juicio Oral de la provincia de Chiriquí declaró culpable a un estudiante de enfermería de 32 años por el delito de violación en perjuicio de una menor de edad, vinculada a un caso que aún mantiene en vilo a la comunidad de Barú: el femicidio de Tamara Betzaida Carpintero, ocurrido en marzo de 2022, que sigue sin responsables.

El fallo fue emitido por los jueces Ariel Álvarez (presidente), Basilio Guerra (relator) y Mitzila Cáceres (tercer juez), luego de tres días de juicio oral en los que se evacuaron 26 pruebas entre testimonios, peritajes, documentos y evidencias materiales.

La lectura de sentencia fue programada para el próximo 9 de febrero de 2026, a las 3:00 p.m., en la sala 9 del Sistema Penal Acusatorio (SPA).

Durante el proceso, el Ministerio Público, representado por los fiscales Aris Pitty y Erick Bonilla, solicitó la pena máxima de 18 años de prisión, mientras que la defensa pública, a cargo de Marjorie Vernaza, pidió una condena de cinco años. En el acto también participó la defensora de víctimas, Nuedín Nieto.

Hecho

La condena se relaciona con un hecho ocurrido el 14 de marzo de 2022, en el corregimiento de Baco, distrito de Barú, cuando Tamara, una menor de edad embarazada, fue hallada sin vida dentro de su residencia, con una herida en el abdomen y señales de violencia. El crimen estremeció a la provincia y generó indignación a nivel nacional.

Pese a la reciente condena por violación, el caso del femicidio continúa sin resolverse. Ninguna persona ha sido sentenciada por la muerte de la joven, y las dudas sobre quién la asesinó y quién era el padre del bebé que esperaba, siguen sin respuesta.

En 2024, el acusado fue sometido a un juicio con jurado de conciencia que lo declaró no culpable por femicidio y culpable por violación.

Sin embargo, esa decisión fue apelada por la defensa y posteriormente el Tribunal Superior de Apelaciones ordenó repetir el proceso, al considerar que el jurado no tenía competencia para juzgar el delito sexual.

Además, durante aquel juicio se reveló un dato que incrementó el temor en la comunidad: la menor habría sido víctima de abuso por parte de otras dos personas, un menor y un miembro del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront).

“En la calle hay un asesino y varios violadores sueltos”, denunció en su momento Elvis Sánchez, tío del principal implicado. Aquí no se ha investigado como se debe. Queremos saber quién mató a Tamara y quién es el padre de su hijo”, expresó.

Según las investigaciones, el día del crimen, Jorge Sánchez habría acudido a buscar a la menor para llevarla a una cita médica, pues se había hecho responsable del embarazo.

Al encontrar la vivienda cerrada, se asomó por una ventana y observó el cuerpo de la joven en el suelo, por lo que alertó a su madre y vecinos.

Tamara fue hallada estrangulada y con una herida de arma blanca en el vientre, que le fue causada postmorten una escena que dejó marcada a la comunidad de La Esperanza y sectores aledaños.