En Puerto Caimito recuerdan a desaparecidos del naufragio de Anchovetas II
- 15/08/2026 12:05
Ya han pasado tres meses y no aparecen los cuerpos de dos miembros de una familia que iban en esa embarcación
Por: Rolando Saavedra
Han transcurrido tres meses del trágico accidente que marcó la vida de la familia Ponce, en Puerto Caimito de la Chorrera, al perder dos de sus familiares: Gaspar Ponce, capitán de la embarcación Anchovetas II, y Ascanio Rosales Ponce, sobrino del capital.
El hecho se dio la noche del viernes 15 de mayo, a una escasa distancia de la orilla, en la costa de Puerto Caimito, cuando la embarcación Anchovetas II enfrentó un hundimiento repentino, que en minutos ponía en naufragio a todos los tripulantes.
Según datos recabados, los trabajadores se encontraban algunos entre dormidos y despiertos, agotados de las maniobras durante el día y la noche, pero de manera asombrosa las fallas desconocidas lograron en minutos el hundimiento de la nave, dejando sobre la superficie del mar menos de un tercio de la mitad del barco.
Esto provocó una burbuja de aire, en la que el marino de máquina permaneció por más de 12 horas, mientras se realizaban las labores de búsqueda y rescate, logrando salir con vida.
La misma noche del naufragio, Ascanio Rosales Ponce, golpeado por las fuertes olas y estructuras de la embarcación, mientras lo ayudaba su primo, uno de los sobrevivientes, agotó sus últimos alientos de vida y murió, víctima del cansancio y el mal tiempo en el mar.
Menos de 10 personas lograron sobrevivir al trágico accidente, entre ellos hijos, sobrinos y colegas del capital.
Durante la misma noche, compañeros capitanes de otras embarcaciones, realizaron a ciegas las labores de búsqueda, rodeando el misterioso escenario en donde se encontraba la nave, con el objetivo de dar con el cuerpo del capitán Gaspar Ponce.
Cronología de tiempo
1. El hundimiento de la nave
2. Naufragio de los tripulantes
3. Búsqueda inmediata
4. Labores de rescate con buzos y fuerza de tarea conjunta
5. La nave es arrastrada, entre arena y la lama, hasta el muelle de la empresa Promarina S.A., en Puerto Caimito.
La búsqueda a lo interno de la embarcación no dio resultados favorables, cuando todos pensaron que dentro de ella o en la cabina principal se encontraba entre los escombros y la lama compacta, el cuerpo del capitán Gaspar Ponce.
De allí moradores y pescadores solidarios iniciaron de manera incansable la búsqueda particular, manteniendo la esperanza de dar con el cuerpo del capitán.
Luego de más de un mes, la búsqueda concluyó. Pero inició la pesadilla permanente que enluta a familiares, amigos y allegados al capitán, quienes durante estos tres meses no tienen noticia alguna del paradero o del cuerpo de quien decía “moriré con las botas puestas”, en alusión a la pasión por el mar que sentía el capital Gastar Ponce.
Sus familiares mantienen la esperanza viva de encontrarlo, asimismo piden a las autoridades competentes que de darse algún indicio relacionado con este caso, cumplan con la aceleración del proceso correspondiente, para encontrar resignación de aquella paz que fue perturbada, desde la madrugada del 15 de mayo de 2026.