Colón | El clamor de justicia tras la muerte a pedradas de ‘Sufrido’

Los que lo conocieron dijeron en las redes sociales que Hudson era un hombre de Dios y no hacía daños a nadie Cortesía/SKPAPHOTO
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  • 24/02/2026 13:15

Gerardo Rogelio Hudson Bryan fue asesinado por unos jóvenes que se movilizaban en scooter eléctrico en Nuevo Cristóbal

La calle 10 de Nuevo Cristóbal ya no se siente igual. Para quienes transitaban a diario por este rincón de la provincia de Colón, faltará el saludo atento de quien, con paciencia de maestro, enseñaba a parquear “derechito” para que el auto no quedara ni un “chin” virado.

Gerardo Rogelio Hudson Bryan, conocido por todos con el irónico apodo de “Sufrido”, cerró sus ojos definitivamente el pasado 23 de febrero. Su muerte no fue producto de la edad ni de una enfermedad repentina, sino de un ataque brutal que ha dejado a la comunidad colonense sumida en una mezcla de luto e indignación.

Ataque brutal

El hecho violento donde fue asesinado Hudson se desató el 13 de febrero de 2026. Mientras Hudson cumplía con su rutina de siempre —cuidar vehículos- la tranquilidad fue interrumpida por un grupo de chicos que se movilizaban en scooters eléctricos. Allí le llegó la sombra de la muerte.

Los jóvenes, sin mediar palabras y sin un motivo aparente convirtieron al “Sr. Hudson” en el blanco de su maldad. Cogieron unas piedras y lo apedrearon hasta dejarlo agonizando en el pavimento.

Agonizó varios días en el hospital, hasta que su cuerpo ya no aguantó más las heridas y cerró sus ojos para siempre en la cama del hospital.

Claman justicia

Tras conocerse la muerte de “Sufrido”, en las redes sociales el dolor se transformó en un mural de anécdotas, indignación y clamor de justicia.

”Me enseñó a parquearme y me regañaba cuando mi carro quedaba virado”, recordó con nostalgia uno de los que lo conocieron.

Otros recordaron su inteligencia y su capacidad para reconocer cada vehículo que pasaba por la Calle 10, siempre con un saludo listo.

Asistente regular a la Iglesia del Carmen, Hudson era visto como una persona de paz, alguien que “no le hacía daño a nadie”.

La muerte de “Sufrido” ha reabierto una herida profunda en la sociedad panameña: la impunidad y la delincuencia juvenil. La comunidad no solo lo llora, sino también exige justicia.

“Si los padres de estos chicos son conscientes, que los entreguen. Pero dudo que eso suceda, comentaron con amargura los vecinos.

Al día de hoy, los asesinos de Hudson siguen sueltos.