Al menos nueve homicidios en una semana marcan el cierre de enero en Panamá
- 28/01/2026 00:00
Los crímenes se registraron entre el 19 y el 26 de enero en cinco provincias del país
Al menos nueve homicidios se registraron en Panamá durante una semana, entre el 19 y el 26 de enero, reflejando un repunte de la violencia en distintos puntos del país, según reportes preliminares de las autoridades.
El primer hecho ocurrió la tarde del lunes 19 de enero en la provincia de Colón, donde Gabriel Romero, de 41 años, murió y otras dos personas resultaron heridas tras un ataque armado en el sector de El Bambú, en la avenida Amador Guerrero.
Ese mismo día, en horas de la noche, Agustín Ruíz, de 43 años, fue asesinado con arma blanca en la comunidad de Pozo Azul, corregimiento de Chiguirí Arriba, en la provincia de Coclé, durante una riña que se habría originado mientras un grupo de personas consumía bebidas alcohólicas.
La violencia continuó la noche del martes 21 de enero en el distrito de San Miguelito, donde César López, de 23 años, fue asesinado a tiros en el sector de Nueva Libia, corregimiento de Ernesto Córdoba Campos.
En la madrugada del viernes 23 de enero, Israel Villarreal, de 26 años, murió tras un ataque armado dentro de su vivienda en el sector de Coibita, corregimiento de Las Mañanitas.
Ese mismo día, pero en Panamá Oeste, Irving Ortega, de 42 años, falleció en una policlínica de Arraiján, luego de ingresar con heridas de arma blanca producto de una riña.
Durante el fin de semana y la madrugada del lunes 26 de enero se registraron los hechos más recientes.
El sábado 24 murió Edgardo López, de 22 años, tras recibir un disparo durante un intento de robo en una finca de Río Hato, en Coclé; el domingo 25 fueron asesinados Mainor González, de 23 años, en San Miguelito, y Emmanuel Bosques, de 21 años, en Pacora; mientras que la madrugada del lunes 26 falleció Erick Escartín, de 26 años, luego de ser atacado a tiros en la carretera Panamericana, a la altura de Tocumen.
Al menos nueve homicidios se registraron en Panamá durante una semana, entre el 19 y el 26 de enero, reflejando un repunte de la violencia en distintos puntos del país, según reportes preliminares de las autoridades.
El primer hecho ocurrió la tarde del lunes 19 de enero en la provincia de Colón, cuando Gabriel Romero, de 41 años, murió y otras dos personas resultaron heridas tras un ataque armado en el sector de El Bambú, en la avenida Amador Guerrero.
Ese mismo día, en horas de la noche, Agustín Ruíz, de 43 años, fue asesinado con arma blanca en la comunidad de Pozo Azul, corregimiento de Chiguirí Arriba, en la provincia de Coclé, durante una riña que se habría originado mientras un grupo de personas consumía bebidas alcohólicas.
La violencia continuó la noche del martes 21 de enero en el distrito de San Miguelito, donde César López, de 23 años, fue asesinado a tiros en el sector de Nueva Libia, corregimiento de Ernesto Córdoba Campos.
En la madrugada del viernes 23 de enero, Israel Villarreal, de 26 años, murió tras un ataque armado dentro de su vivienda en el sector de Coibita, corregimiento de Las Mañanitas. Ese mismo día, pero en Panamá Oeste, Irving Ortega, de 42 años, falleció en una policlínica de Arraiján luego de ingresar con heridas de arma blanca producto de una riña.
Durante el fin de semana y la madrugada del lunes 26 de enero se registraron los hechos más recientes. El sábado 24 murió Edgardo López, de 22 años, tras recibir un disparo durante un intento de robo en una finca de Río Hato, en Coclé; el domingo 25 fueron asesinados Mainor González, de 23 años, en San Miguelito, y Emmanuel Bosques, de 21 años, en Pacora; mientras que la madrugada del lunes 26 falleció Erick Escartín, de 26 años, luego de ser atacado a tiros en la carretera Panamericana, a la altura de Tocumen.
De acuerdo con datos preliminares, siete de los homicidios fueron cometidos con arma de fuego y dos con arma blanca. Cuatro ocurrieron en la ciudad de Panamá, dos en Coclé, uno en Colón, uno en Panamá Oeste y uno en San Miguelito. Las autoridades mantienen las investigaciones para esclarecer los móviles, principalmente relacionados con sicariato, riñas y robo.