Opinión

Educarnos para progresar

Educarnos para progresar

martes 9 de julio de 2019 - 12:00 a.m.
Jorge Zúñiga Sánchez
zuniga.js@gmail.com

Resulta injusto atribuirle la quiebra social a que la familia menos influencia en la formación de sus menores.

Sería una tarea de suma complejidad, materializar la aspiración del presidente Cortizo de conducir al país por los senderos del desarrollo, si los ciudadanos no estamos preparados física y moralmente para responder a ese llamado.

Resulta injusto atribuirle la quiebra social a que la familia menos influencia en la formación de sus menores. La familia que guiaba, formaba y educaba con amor y disciplina en valores cívicos y éticos, hoy ha perdido su protagonismo, al ser rebajada a unidad suplidora de amentos, gracias a las modernas tendencias ‘ideológicas'.

Ese vacío formativo tampoco lo puede llenar la educación formal, la que sigue repitiendo los mismos modelos, sabiendo que a pesar de los valiosos recursos que se invierten, el fracaso de generaciones enteras, es una conclusión pronosticable.

Mientras tanto, seguimos formando a nuestros jóvenes para que perciban y sientan la idea del progreso, prescindiendo de todo contenido humano y colectivo, para apreciarla sólo en términos de kilómetros de calles y avenidas construidas, o por la altura de los grandes edificios.

La ‘verdadera' educación que nos lleva a valorar el don de la vida, a respetar el esfuerzo personal de terceros, a construir sueños a futuro, a deleitarse en el destino de promisorio del país, y hasta a disfrutar y conservar el amor verdadero. Sin ellos, la ciencia pierde sustancia, y el conocimiento te distancia de la realidad, lo que nos conduce al modelo del buen consumidor o al del obrero asalariado.

En todo lo que hacemos, el progreso avanza a pasos cortos, ‘con sus altas y sus bajas' incluidas, y a veces ni se percibe. Se empieza por desarrollar el deseo íntimo de ‘echar p'a lante', hasta convertirse en una necesidad, convertir en algo en bueno, todo lo que se hace.

El ambiente para adelantar el proceso de educación para el progreso, incluye el salón de clases, el templo, el hogar, la vecindad, y los amigos. Las mieles del progreso las beberemos todos comprometiéndonos a levantar una sociedad justa, ver la sonrisa en el rostro de la gente, y en compartir este propósito con ciudadanos temerosos de la ley divina y humana.

ABOGADO

Seguimos formando a nuestros jóvenes para que perciban y sientan la idea del progreso
 

comments powered by Disqus

Multimedia

  • Videos
  • Fotos

Lotería

sábado 30 de noviembre de 2019

  • 0025 1er Premio
  • BCDD Letras
  • 20 Serie
  • 11 Folio
  • 0232 2do Premio
  • 0117 3er Premio