Curiosidades

Chulito lindo

Chulito lindo

domingo 29 de abril de 2018 - 12:00 a.m.
Redacción El Siglo
redaccion@elsiglo.com.pa

Apenas salieron del Juzgado, ya con el papelito de casados, ella le dijo: ‘Deja el trabajo que yo me hago cargo de la casa'

‘Como anillo al dedo' le cayó Adonay al flojo Jairo José, quien se casó con ella más rápido que ligero, sobre todo porque ella tenía un sueldo envidiable, y porque durante el noviazgo, delante de él, jamás manifestó ninguno de los síntomas de la grave celotipia que padecía.

Apenas salieron del Juzgado, ya con el papelito de casados, ella le dijo: ‘Deja el trabajo que yo me hago cargo de la casa', lo que Jairo José aceptó porque significaba abandonar para siempre la madrugadera, el andar correteando el transporte, estar largas horas en larguísimas filas para abordar el bus de regreso, esa oportunidad de oro para un flojo como él no se repetiría jamás.

La primera medida de Adonay, y que sorprendió al chulo, fue instalar un teléfono residencial, al cual lo llamaba a cada rato para verificar que estaba en la casa.

También le exigió que mandara fotos de él realizando las actividades del hogar, hora tras hora, por lo que al año del matrimonio, cansado de la vagancia y del monitoreo de su mujer, Jairo José anunció que buscaría trabajo otra vez; el anuncio devastó a Adonay, se imaginó a su marido rodeado de bellas acechándolo hasta hacerlo caer. No durmió en varias noches, llena de miedo y de celos; una madrugada le propuso que trabajara allí mismo, en la casa: Te pagaría el salario de esta zona, que es bueno, pero Jairo José se encorajinó y dijo que él no había pasado varios años estudiando administración para quedar barriendo y acomodando la casa.

En la agonía de varias noches de insomnio, Adonay encontró la solución: pediría un préstamo para construir varios apartamentitos al lado de la casa, y Jairo José sería el administrador.

‘Hay que evaluar a las que quieran alquilar aquí', exigió Adonay, lo que significó que ninguna mujer jovenzona ni buenona sería inquilina.

Las bellas, las tetonzonas, las traseronas, las carnudas y las de poca edad eran rechazadas de inmediato y, pronto, los cuartos se llenaron de viejos y de mujeres de muchos años y pocas sospechas de enamorar a Jairo José.

En el grupo de mayuyones del inquilinato estaba Genoveva, quien andaba a un tris de jubilarse, pero fue la primera en recibir llamados de atención de Adonay, que no aprobó, por pura envidia, la vestimenta de la inquilina.

‘Óigalo, bien, doña Genoveva, esto es para gente decente', le dijo furiosa, pero la doñita no se quedó callada y con voz de trueno le contestó: ‘Pues, sepa, señora Adonay, que la decencia tiene muchas caras', y se fue y la dejó hablando sola.

La reacción de Adonay, quien dijo sentirse injuriada por Genoveva, fue inmediata: ‘Que se vaya cuanto antes, que desocupe', le exigió a Jairo José, quien no pudo complacerla, porque la doñita tenía contrato por un año.

‘Tiene cara de vieja y cuerpo de pelá', les decía Adonay a las compañeras, que le dieron un consejito que aquella ejecutó enseguida.

Faltaba poco para las dos de la tarde cuando llegó Adonay a su casa a echar un ojito. Lo que vio la dejó sin habla, su maridito estaba, sin camisa, en el cuarto de la inquilina vieja y suculenta.

‘¿Qué coño haces aquí?', gritó.

Jairo José ni se despeinó, al contrario, sin prisa le dijo que se fuera, que respetara el cuarto de la vecina, pero Adonay estaba fuera de sí y le cayó a la inquilina, que también tenía energía de joven y la enfrentó en un combate parejo.

Rodaron las dos ante la mirada indiferente de Jairo José, que no movió un dedo para separarlas. Fue otro vecino el que vino a mediar. Cuando Adonay le pidió a su marido que fueran a denunciar a la inquilina para sacarla del alquiler, Jairo José, con su calma habitual, le dijo que fuera ella, que él renunciaba a su trabajo de administrador y que en ese mismo momento se iba de la casa.

Desesperada, Adonay fingió un soponcio, pero Jairo José cumplió lo dicho y se fue, dejándola devastada y convencida de que aún no ha nacido quien pueda soportar muchos años a una enferma de celos.

No hay más brava cosa que una mujer celosa.
 

comments powered by Disqus

Multimedia

  • Videos
  • Fotos

Lotería

domingo 12 de agosto de 2018

  • 6330 1er Premio
  • BDAC Letras
  • 15 Serie
  • 15 Folio
  • 1414 2do Premio
  • 3203 3er Premio