Curiosidades

La chica de la esquina

La chica de la esquina

miércoles 16 de octubre de 2019 - 12:00 a.m.
Redacción El Siglo
redaccion@elsiglo.com.pa

Zoraida sabía que Jerónimo babeaba por ella.

Zoraida sabía que Jerónimo babeaba por ella. Y así se lo dijo a su amiga Nina. ‘Es de buen parecer, vive en el edificio de al lado. Siempre que paso por la esquina él me silba, y me dice frases atentas y cariñosas'. Nina responde: ‘Creo que lo flechaste.' ‘Sé que es buen tipo y quiero divertirme un poco. Nada serio. Tú sabes que no soy mujer de compromisos serios' ‘Sí, pero te puedes enamorar' ‘Enamorarme nada. Solo quiero pasarla bien' ‘Mira Zora, yo sé que te dedicas al oficio más antiguo. Pero mi abuela decía que con los hombres no se juega. Cuidado'. ‘No te preocupes, Nina, yo me sé cuidar bien'.

En efecto, Jerónimo se plantaba en aquella esquina cuando regresaba del trabajo porque sabía que Zora pasaría por allí. A veces estaba con su primo Lorenzo, y le decía, ‘mírala, Lorenzo, ¿no está rebuena, pues?' Al principio, ella oía, sonreía, pero no miraba. Después le hacía ojitos a Jerónimo. Pronto comenzó a darle conversa. Y en un abrir y cerrar de ojos estuvieron juntos mirando las estrellas en un prado de la ciudad. Mientras se encontraba con Jerónimo sólo de cuando en cuando, Zoraida no tuvo problemas para ejercer su oficio por las noches que le quedaban libres, que eran muchas, porque de eso vivía. Pero los sentimientos de Jerónimo crecieron, y por ende, sus requerimientos también. Jerónimo se había enamorado y le propuso matrimonio. Zora dudó. Un hombre le ofrecía una estabilidad conveniente y ella no iba a ser joven toda la vida. Lo pensó, lo consultó con su amiga Nina y finalmente decidió: ‘Voy a decírselo todo'.

‘Me has propuesto que nos casemos', fue y le dijo. ‘Pero debes saber que soy p… A eso me dedico. ‘Jerónimo respondió con frialdad: ‘¿Crees que no lo sé? Tú forma de vestir y de moverte por la calle… además todo el barrio te conoce. ¿Crees que eso me importó cuando te pedí que saliéramos juntos? Pero eso sí, si me aceptas no vas a seguir ejerciendo ese… ese trabajo. No voy a ser yo el cornudo del barrio, ni me vas a pegar una enfermedad, ni mi mujer la voy a compartir con medio mundo'. Zoraida no supo qué contestar. Sin duda, Jerónimo era un tipo singular. Este, por su parte, se lo comentó a su primo Lorenzo. Recordó que la primera vez que Lorenzo estuvo con él, su primo lo empujó a proceder durante una o dos semanas. ‘Arre, caballo, je, je'. Él cometía la indiscreción de contarle al primo cómo le iba en el asunto y se jactaba de sus proezas con Zora. ‘Ella es una bomba', exclamaba. Pero con el tiempo Lorenzo fue callando, ya no opinaba entusiasta. Últimamente ya no lo veía. Así que lo buscó. ‘¿Vas a casarte? Pero si ella es una p…' ‘Era una p… Ya no lo será más, por lo que te pido que no la llames así'. ‘Bueno, lo habrá dejado hace dos días. Sabes cómo la conoce la gente y lo que te espera del qué dirán'. ‘Lo sé', replicó Jerónimo, ‘pero me voy a casar'. Y se casó.

Semanas después de la boda llegó Jerónimo a casa más temprano porque se sentía mal. Abrió la puerta con su llave en vez de tocar. Quedó de piedra cuando vio en el lecho, divirtiéndose de lo lindo, a su mujer con Lorenzo. Enseguida fue llorando a contárselo a su madre. Esta le puso delante el proverbio bíblico: ‘Trampa peligrosa es la mala mujer. Pozo angosto es la ramera. Se pone al acecho como un ladrón y provoca traiciones entre los hombres'. ‘Quizá algunas se enmienden', dijo ella. ‘Entiendo que no todas son iguales. Pero no fue así en este caso. Lo siento'.

Jerónimo se plantaba en aquella esquina cuando regresaba del trabajo porque sabía que Zora pasaría por allí. A veces estaba con su primo Lorenzo, y le decía, ‘mírala, Lorenzo, ¿no está rebuena, pues?'
 

comments powered by Disqus

Multimedia

  • Videos
  • Fotos

Lotería

sábado 30 de noviembre de 2019

  • 0025 1er Premio
  • BCDD Letras
  • 20 Serie
  • 11 Folio
  • 0232 2do Premio
  • 0117 3er Premio