Curiosidades

El bueno-para-nada

El bueno-para-nada

lunes 14 de octubre de 2019 - 12:00 a.m.
Redacción El Siglo
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Liborio no tomaba para socializar, socializaba para tomar. Cualquier excusa era buena para quedar sumergido en las bebidas espirituosas. 

Liborio no tomaba para socializar, socializaba para tomar. Cualquier excusa era buena para quedar sumergido en las bebidas espirituosas. No era todavía lo que se dice un alcohólico, pero sí buen candidato. Y eso, sin antecedentes familiares. También fumaba. Era una chimenea en dos patas. Todas las campañas antitabaco le tenían sin cuidado. Para él eran como una broma, como cosa de mito asociar el tabaquismo a tantas enfermedades. No paraban en esos dos los vicios de Liborio. También le gustaba jugar de todo: maquinitas de casino, naipes (con apuestas, claro) lotería siempre, hipódromo. Cada vez que conseguía algunos realitos con un trabajo eventual o con el sudor de sus padres, se lo despachaba en juegos de azar o en los caballos.

A Liborio también le gustaban las damas de la noche. Así que de cuando en cuando también se dejaba caer por las callejuelas más sórdidas de la ciudad para ligar alguna aventura pasajera. Tan pasajera como unas cuantas horas. Es que Liborio tenía casi todos los vicios. Seguramente quedarían algunos que no había descubierto todavía. Pero ya habría tiempo para ello. Liborio igualmente era enamorador. Aunque no pensaba en serio, le gustaba esta, esa y aquella, y no pensaba darle la exclusividad a ninguna. Este era Liborio. No se ahorraba placer.

Llegó el día, sin embargo, en que Liborio se enamoró. Sí. La especie de los ‘bueno-para-nada' también cae en esos baches que llaman amor. Liborio también tuvo lo que llaman ‘suerte', pero la gente no se pone de acuerdo en decidir si fue buena o mala. Para algunos fue ‘buena', porque la chica de la que se enamoró se rindió por entero a sus lisonjas. Pero otros dicen que fue ‘mala', porque si la chica se hubiera resistido o le hubiera puesto condiciones, Liborio al menos habría tenido interés por cambiar y una razón para hacerlo. Pero la realidad siempre apremia. Hasta un vicioso como Liborio comprendió que tenía que trabajar si quería fundar su amor en la realidad. Un primo le consiguió un empleo. Trató de ejercerlo con entusiasmo las dos primeras semanas, al cabo de las cuales dijo a su papá: ‘He descubierto algo nuevo de mí en este trabajo'. ‘¿Qué cosa?' ‘Que no me gusta trabajar'. ‘Pues qué problema', respondió el papá. ‘Porque si quieres comer y sostener el hogar nuevo que has fundado tienes que agachar el lomo'. Y Liborio tuvo que hacerlo. Pero sus malas costumbres le traicionaron.

Liborio cobraba la quincena, pero por allí mismo lo esperaban las maquinitas de los casinos, las apuestas del hipódromo, los cigarrillos, las cervezas con los amigos en la cantina y las damas de la noche. De nada se privaba. Por supuesto, la plata que se iba en los vicios no regresaba. La mujer descubrió esa personalidad oculta de su marido, y sin mucho ruido, hizo sus bártulos y se marchó. Liborio trató de no darle demasiada importancia. ‘Ya vendrá otra', se dijo. Y siguió con sus vicios.

Efectivamente, Liborio enamoró a otra desgraciada, digo, a otra chica, y se casó de nuevo. Cuando esta se dio cuenta de sus costumbres le aconsejó con vehemente cariño. Luego le reprochó cariñosamente. Más tarde le advirtió con tono de sargento al pelotón. Después empezaron a llover coscorrones y bofetadas. Los vecinos se acostumbraron a los episodios de violencia doméstica donde siempre salía maltrecha la humanidad del pobre Liborio. Finalmente esta mujer se cansó de pegarle sin resultados y lo abandonó. Desde entonces Liborio no se ha vuelto a casar y la soledad se lo está tragando. Ahora se ha propuesto cambiar para ser mejor marido y no quedarse más solo que la una si vuelve a tener la oportunidad de engancharse al carro del amor.

Liborio cobraba la quincena, pero por allí mismo lo esperaban las maquinitas de los casinos, las apuestas del hipódromo, los cigarrillos, las cervezas con los amigos en la cantina y las damas de la noche.
 

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